AMUMA SALE A LA CALLE, EN CIUDAD REAL, PARA RECORDAR QUE «EL CÁNCER DE MAMA NO ES ROSA»

AMUMA reclama reconocimiento, recursos, colaboración e investigación para avanzar en el tratamiento del cáncer de mama.

En el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, que cada año se conmemora el 19 de octubre, Sonia Marchán, presidenta de Amuma, la Asociación de Cáncer de Mama y Ginecológico de Castilla-La Mancha, ha leído en la mañana de este lunes, en la Plaza Mayor de Ciudad Real, el manifiesto de reivindicaciones de la asociación.

AMUMA lleva 29 años acompañando a pacientes y familiares, con servicios que complementan la atención sanitaria, fomentan la prevención y detección precoz, al tiempo que se dedican a colaborar con la investigación y reclaman mejoras para las pacientes.

Como afectada de cáncer de mama, ha tomada la palabra en representación de todas las mujeres que padecen o han padecido la enfermedad. «Hablo en nombre de mis compañeras y por todas las que hoy no han podido venir, porque están en tratamiento, porque no tienen fuerzas o porque ya no están», ha dicho.

Marchán ha querido dejar claro que, aunque durante esta jornada las calles, plazas y redes sociales se tiñen de rosa, «el cáncer de mama, de rosa no tiene absolutamente nada». «La quimioterapia no es rosa, una mastectomía no es rosa, esperar el resultado de una biopsia no es rosa, como tampoco son rosas el linfedema, la fatiga, el dolor, la pérdida de autoestima, los problemas laborales, los cambios en la sexualidad, el miedo a que el cáncer vuelva, ni aprender a vivir en un cuerpo que ha cambiado«. Aunque la visibilidad es importante, ha recalcado, nada de esto es rosa.

Entre los aspectos pendientes se refieren al cáncer de mama metastásico, ya que «tres de cada 10 pacientes desarrollarán metástasis con el tiempo y entre un 5% y un 6% ya lo presentan en el momento del diagnóstico», ha asegurado Marchán. Se trata de un tipo de cáncer de mama que se sigue considerando «incurable», pese al avance de los tratamientos. Es por ello que desde AMUMA se reclama que «el horizonte deje de ser tan limitado», en estos casos.

La presidenta de la asociación ha querido remarcar también que «el cáncer de mama no termina cuando terminan los tratamientos», puesto que las mujeres que lo padecen conviven durante años con «secuelas físicas, emocionales, sociales o laborales».

Entre lo que aún se necesita, han incidido en aumentar la detección precoz de la enfermedad. Respecto a la aprobación, el pasado mes de mayo, de la ampliación de programa de cribados de cáncer de mama para incluir a mujeres de entre 45 y 74 años, AMUMA quiere ir más allá y pide que se amplíe al grupo de mujeres de 40 a 44 años. Por eso, a principios de este mes de octubre, la asociación ha presentado una alegación al proyecto de ampliación del programa de cribados.

AMUMA pide también una reconstrucción mamaria para todas las mujeres que la necesiten y deseen, «con explicaciones claras y profesionales especializados». En este sentido, dicen no entender que las mujeres de Ciudad Real «sigan teniendo que salir de nuestra provincia para acceder a determinados procedimientos de cirugía pláticas y reparadora». Señalan que el lugar en el que se vive no puede convertirse en un obstáculo, menos cuando se atraviesa un cáncer.

También reclaman tiempos de espera «transparentes y razonables» (en la actualidad AMUMA apunta a plazos incluso superiores a dos años), atención adecuada del linfedema y demás secuelas de la enfermedad y sus tratamientos, prevención y detección precoz del linfedema, fisioterapia especializada, acceso ágil a prendas de compresión cuando sean necesarias y valoración de nuevos tratamientos y técnicas quirúrgicas avanzadas y atención a las secuelas como «la fatiga, el dolor, la menopausia inducida, los problemas de salud ósea, la sexualidad, la ansiedad y el miedo a recaer».